
Tu que viajas por mis venas y te desplazas cual tormenta en ellas,
Corazón, corazón felino,
No detengas tus latidos,... ni pronuncies el olvido,... por favor.
Ayudame!,... a romper el hielo de mis miedos con la magia de tu angel,
Ayudame!,... que las sombras de otros cuerpos no me asombren ni se apropien
de mi carne.